CONFLICTOS PADRES-ABUELOS

Ante todo, decir que lo que aquí se expone son sólo opiniones. No es ninguna tesis basada en estudios ni nada parecido.

Al nacer un bebé, nuestros padres pasan asumir un nuevo papel: ahora son abuelos.

A veces (y por lo que estoy comprobando esto sucede a menudo) surgen conflictos entre los padres y los abuelos de la criatura.

Seguro que hay muchos más, ya que cada familia es un mundo, pero voy a enumerar aquí los más comunes:

Abuelos entrometidos.

Debido al salto generacional y a las propias vivencias y enseñanzas que han recibido, hay abuelos que no están de acuerdo con la forma de crianza de los padres. Estos abuelos se ven en el deber de intervenir por lo que ellos consideran el bien de sus nietos.

Aquí vendrían los consejos insistentes e indeseados. Ante la negativa de los padres a seguir estos consejos, los abuelos sienten que sus deseos quedan de lado, que no son tenidos en cuenta. Por el contrario los padres sienten que no se les está respetando como padres, ya que es a ellos a los que corresponde decidir cómo criar a su hijo.

Los abuelos deben respetar la decisión de los padres aun cuando no estén de acuerdo, salvo en casos  de peligro. Los abuelos no tienen que educar a sus nietos. Ellos ya educaron a sus hijos.

El papel de los abuelos es jugar, consentir, divertirse con sus nietos y echar una mano a los padres. También transmiten vivencias a sus nietos propias de su familia.

Abuelos y visitas continuas.

Esto de las visitas puede extenderse a otros familiares. Es completamente lógico que los abuelos quieran ver a sus nietos. Están en su derecho y además es beneficioso tanto para unos como para otros.

El problema surge cuando estas visitas se vuelven continuas y/o inesperadas. ¿Por qué? Pues porque rompe la armonía familiar. Por mucha confianza que haya, en cada hogar hay unas costumbres que se ven alteradas. A esto se suma que los padres están cansados, duermen poco, tienen un bebé o niño que atender, tienen que limpiar y si vienen invitados hay que atenderles, cocinar y limpiar extra.

Los niños, por mucho que conozcan a los familiares, se alteran con las visitas. A veces no se respetan sus siestas y luego están más irritables.

Celos de los abuelos.

A veces los abuelos en su afán de ver asiduamente a sus nietos y su deseo de cuidarles y darles cariño. Se encuentran con puertas cerradas. Esto es por ejemplo que unos abuelos (paternos o maternos) vean más a los niños que otros, o que unos les compren más regalos que otros. También ocurre que antes de nacer el niño, tenían expectativas de cuidarlos o quedarse con ellos en su casa y no ven cumplidas estas expectativas.

Estos celos son hasta cierto punto normales.

Algunos abuelos se toman el nacimiento de su nieto como una segunda oportunidad para ejercer de padres y esto puede crear rivalidades entre los abuelos y los padres del niño. Por otro lado mamá y el papá son figuras claves para el pequeño, pero hay que facilitar el contacto entre el niño y el resto de la familia. Se debe entender que la alegría de ver a los niños no es exclusiva.

Abuelos (especialmente abuelas) ceba-niños.

Pretenden que se coman un plato como el de un adulto. Sin tener en cuenta el tamaño de su estómago. Se quedan con frustración si no se comen todo o si no le gusta algo.

Abuelos (especialmente abuelas) compradores compulsivos.

No paran de comprarles cosas (juguetes, ropa, cuentos…) a sus nietos. Los padres ya no tienen espacio para tanto cacharro.

Está bien que los abuelos mimen a los nietos y les hagan regalos, es una manera de demostrar su amor, pero no está bien que lo hagan en exceso.

Aparte de esto hay padres que se encuentran con ropa que no les gusta para poner a sus hijos, o que sí les gusta, pero hubieran preferido otra opción.

Abuelos pasotas

A estos abuelos no se les ve ningún interés por los nietos, no hacen por mantener el contacto con ellos e incluso a veces lo evitan, con lo cual es lógico que lo padres se puedan sentir dolidos.

Es muy enriquecedor, tanto para abuelos como para nietos, mantener un contacto. Pero si el abuelo no pone de su parte o no quiere, no se le puede forzar por mucho que duela a los padres.

Abuelos canguro

Cuando los niños están al cuidado de los abuelos, surgen varios conflictos en cuanto a su educación y sus cuidados. También pueden surgir celos entre padres y abuelos.

Es importante dejar claro que las decisiones importantes las toman los padres. Y los abuelos deben ceñirse a ellas. Pero los padres también deben ser flexibles, ya que su hijo está al cuidado de otras personas y no lo van a hacer igual a como lo harían ellos.